Mis ojos se
abrieron poco a poco, mostrando el techo de mi habitación. Los ruidos del despertador irrumpieron la tranquilidad de la casa. Mi gato, Cupy, estaba
estirado mirando el despertador con sus ojos azules juguetones. Su pelaje negro
como el carbón era fino, con las patas blancas. Se apartó de la cama y se sentó en la mesa de estudio. Por
mi parte, paré el sonido del despertador y me senté en la cama mirando hacia la
derecha, que desde allí, en la ventana, se observaba que aún las farolas de la
calle estaban prendidas sin necesidad alguna, ya que el sol aparecía tímido
entre el bosque del lado de la ciudad. Me quite la “resaca” pero no de beber,
si nos por aguantar hasta altas horas de la noche a borrachos sin remedio. Observe mi armario, pensando en las tantas
personas que hoy estarían con un dolor de cabeza inaguantable. Me coloque un
suéter negro y unos tejanos cortos azul marino. Me coloque unas vans y una
pulsera. http://www.polyvore.com/cgi/set?id=115702461&.locale=es
Cogí la maleta y a Cupy para bajar a desayunar. En la isla de la cocina había
mi madre con una sonrisa. Gemma, mi madre, me dio una taza con leche y unos
cereales de chocolates. Cuando estaba apuntó de levantarme mi hermana entro como
el monstruo que era. Tenía el pelo como un león y unas ojeras de miedo. Sus
ojos mostraban cansancio por su noche movida. Pero después de comer se maquillaría
con medio pote en su cara. Yo, por mi parte me levanté y me peine mi pelo
castaño claro. No me puse maquillaje ya que iba estudiar y no mostrarme con un
maniquí. Baje las escaleras con mi mochila en la espalda y me adentre en la
cocina.
- Adiós
mama – dije dándole un beso en su cacheta – adiós monstruo – dije dándole un
beso en la coronilla a mi hermana.
- Espera,
yo voy contigo.
- Depende
de cuánto tiempo tardes, si de aquí a cinco minutos no has llegado me voy.
- Vale –
dijo ya subiendo la escalera.
- Cuídate
y estudia – dijo mi madre.
- ¿Eso
no lo tienes que decir a Lisa? Pero, lo are, tranquila.
Espere con mi
patineta en el vestidor. Espere 4 minutos con 57 segundos y mi hermana ya
estaba saltando el último escalón corriendo hacia mí.
- Vamos - dije saliendo
con la patineta.
Por el camino mi
hermana me explicaba sobre el instituto, no sé porque ya que la universidad y el
instituto está en el mismo recinto. Se pasó todo el camino contando de todo,
que sí Robert, que sí Miriam, que sí el profesor, que sí… dijo tanto que no me
acuerdo. Por mi parte solo iba haciendo trucos con la patineta y moviendo la cabeza en conforme
que la escuchaba. Al terminar mi tortura sobre relaciones públicas de mi hermana
nos separamos para nuestro edificio. Encontré a Julie y a Andy hablando muy
juntitos el lado de mi casillero.
-Hola chicos –
dije abriendo mi casillero, en realidad hacían muy buena pareja. Cogí el libro
de algebra y el de literatura. Introducir mi patineta en el casillero. Ellos
cuando me vieron dejaron una distancia prudente entre ellos. – Pueden seguir lo
que estaban haciendo yo me voy a mi clase de literatura.
-___ hola –
dijeron los dos haciendo ver que no escucharon lo último, yo los sonreí y me
alegue de ellos, no quería sentir sus suspiros ni nada de romanticismos.
Entre en la clase
y me senté en las mesa de delante, al lado de la ventana. Era un habitó desde
primaria, ya no lo podía reparar. ¿Sobre mis compañeros de clase? Solo se unos
pocos nombres, tenía problemas para emparejarme con la gente. La decoración de
las clases era horrenda o deprimente. Eran blancas y algunos tonos de azul
apagado. Las ventanas eran de las pocas cosas que me gustaban del edificio,
eran amplias y podías observar el otro edificio que estaba paralelo uno del
otro. Delante de ellos había el mar y si mirabas por la ventana lo veías. El
patio era muy grade, tenía que acoger a unos adolescentes alborotados y a universitarios.
El recinto tenia, campo de futbol americano con gradas, campo de básquet, sala
de deporte para las clases de educación física, sala de teatro, sala de festivales o
exposiciones para trabajo, piscina cubierta, 4 salas de ciencia, 1 sala de enfermería, y… me perdí. El
señor Chals entro en la clase para iniciarla con el bombazo, era un hombre
bajito y robusto con poco pelo y los ojos pequeños.
-Bien, cachorros – dijo con su tono de perro
sarnoso – Quero que sepan que de aquí dos semanas quiero un trabajo con parejas
– todos de levantaron – ¿quién dijo que se levanten o que pueden elegir sus
parejas? – dijo casi gritando hacendó que toda la clase se sentara el primer
sitio que tenían vació a su lado. – ahora diré quiénes son vuestras parejas.
A mí me tocó con
un chico muy listo, se llama Jack, todos los de mi cole son muy guapos, no sé si
es por el sol, la luna, le olor de mar o yo que sé pero nadie se escapa de la
palabra “guapo” para los chicos. Después se separan por si son populares o no.
Jack era un chico adorable, lleva el pelo hacia un lado y sus ojos son castaños
claros verdes. Además siempre hacemos los trabajos juntos para sacar más buena
nota o porque no tenemos a nadie más para hacer parejas.
-¿Qué quieres
Lisa? – pregunte ya que mi hermana no se acercaba a mí amenos para pedirme
algo.
-¿tienes dinero?
Tengo hambre y no lleve mi monedero – dijo hacendó puchero, era tan
malditamente adorable o la quería tanto que no le pude negar. Le di suficiente
para comprar una bebida y algo para comer y se fue sin decir nada. Cuando llegaría a casa se enteraría.
- ____ eres
demasiado buena – dijo Jule.
- No, que va. Lo
que pasa es que siempre tiene lo que quiere y no sabe que es desear sin
tenerlo.
- yo estoy con
Julie – dijo Andy.
- Tú siempre
estás de su parte, que es diferente ¿O no?
- No, ¿te
acuerdas de ese día? – dijo Andy
- ¿Cuál día? –
dije cogiendo un paquete de galletas de dinosaurus
- Ese día – dijo Andy.
Pense por una tiempo, pero no me acorde.
Pense por una tiempo, pero no me acorde.
- ¿A que no ay un “ese día”? – dije mirando a Andy.
- No… - dijo
mirando a otro lado, le pegue suave en el hombro y le sonreí.
Cuando llegamos
en la señora de la cafetería nos dio su mejor sonrías al igual que nosotros a
ella. Era una señora encantadora, no sé porque nos tenía apreció. Siempre que
la encontrábamos por la calle le saludábamos y hablábamos de todo. Comimos muy tranquilos, algún
saludo hacia Andy de parte de los de rugby, algunas miraditas hacia Julie y
como siempre para mi nada, soy como invisible pero no me importa. Nos sentamos
en una mesa redonda y comenzamos a hablar de temas tribales, de que haríamos en
la tarde, de si nos pusieron deberes, de cómo se sentirá Stele, una chica
porrista, que termino con un chico llamado Dilan. Mientras hablábamos yo hacía
unos cálculos de mi materia anterior que eran pan comido. Termino el descanso y
los tres nos fuimos en la piscina cubierta. Entramos en los vestuarios y nos
pusimos el traje de baño. Todos eran iguales negro y rosa, y los chicos negro y
con rallas azules.
Entramos en la
sala donde el profesor “buenote”, como decía mi amiga, ya nos esperaba. Nos esperamos todos a una distancia prudente
de la piscina ya que hacían la broma de tirarte en la piscina cuando estabas
desprevenido. Cuando llegaron todos en la clase el profesor empezó a explicar
la tarea. Yo iba con los chicos ya que mi ritmo de nadar era muy elevado que el de las chicas. Nos pusimos en dos filas separando chicas y chicos más yo. Alguna
chica le sobraban los quilos pero para mí eso no significaba nada, hay personas
que son mucho mejores que tú y no tienen un aspecto que deseen. Lo primero era
saltar de cabeza y hacer una piscina salir y esperar a tu turno y hacer lo
mismo. Eso por 15 minutos. Las espaldas de todos los chicos son malditamente
musculosas y hombros amplios y muy altos. Yo soy bajita y no podía observar como
lo hacían los otros o cuando el profesor
explicaba algo a alguien porque no lo hico bien. Después de eso nos
pusimos por parejas, Andy y yo éramos una y Julie con una chica que se llamaba
Monica. Y después nos juntaron con otra pareja ya formada para que el grupo
quedara de cuatro personas. Teníamos que hacer un ejercicio de tres se sumergen
y uno salta hacia atrás. Después gana el quien lo hace mejor. Yo tenía un buen
equipo. Yo era la que saltaba hacia atrás y los otros, Andy, un chico que se
llama Josh y otro que se llama Christian.
| Chistian |
| Josh |
Los tres chicos tenían
los músculos a su sito y bien formados. Lo intentamos tres o cuatro veces para
saber cómo ponerse todos. La primera fue un fastidio nadie lo hizo bien, la segunda
mejoramos un poco pero necesitaba que me empujaran más hacia arriba, la tercera
fue de maravilla y la cuarta era perfecta. En la quinta lo hicimos de nuevo y
sin ningún problema lo hicimos. Me salí del agua y puse mi pulgar hacia arriba
y sonriendo. Ya estábamos preparados.
-Lo aconseguimos –
dijo josh.
-Sí, ahora solo
falta competir – dije yo animada.
-Sí, es verada,
pero ganaremos – dijo Chistian
Eran unos chicos
muy simpáticos, además de guapos, hablamos durante un unos minutos y el profesor
nos dijo que ya era hora de competir. Nos pasamos la hora saltando. Solo faltaban
tres grupos contándonos nosotros. Empezaron unos que eran muy buenos en los
últimos saltos pero en este algo salió mal y resbalo y cayó mal. Eso era
descalificación. Ahora solo faltaban nosotros y ellos, ellos y nosotros. Ellos
empezaron haciendo un salto perfecto. Después nosotros, se sumergen los chicos
yo puse una mano en la cabeza de Josh y en la otra en la cabeza de Christian
(se ofrecieron voluntarios), y mis pies en las manos de todos los chicos me
cogieron un pie más fuerte que el otro y me subieron muy deprisa. Me incline hacia
atrás haciendo flexión en los brazos y hacendó fuerza en mis extremidades para
saltar hacia atrás y caer de cabeza en el agua.
-Muy bien chicos,
pero se nos hico tarde, para la semana que viene quiero un salto más espectacular,
quien lo sea más gana algo, ya me lo pensare – dijo sonriendo y saliendo.
-Tendremos que
quedar – dije
-Sí, ¿en la playa
como por ejemplo? ¿Os parece bien? – Todos hicimos que si con la cabeza – pes el
viernes en las… ¿4 de la tarde?
-Vale, si sale algún
imprevisto me avisan y ya les avisare a los otros – dije sonriendo y saliendo
de la piscina por el bordillo, la escalera estaba muy lejos.
-Vale – dijeron los
tres
Entre en el
vestidor, me duche en las duchas del vestidor y me vestí. Salí con Julie a
esperar a Andy, dije adiós a Josh y a Christian con la mano. Después de eso no
pasó nada más en el resto de la mañana.

